Gloriosa
Santa Clara de Asís, por aquella fe inquebrantable que os hizo despreciar las
cosas terrenas y buscar solo las del cielo, por aquella esperanza firme con que
vencisteis todas las dificultades que se oponían a vuestra santificación, por
aquella caridad pura y ardiente que os movió en todos los momentos de la vida
yo os suplico con humilde confianza que me concedáis lo que os pido (aquí se
hace la petición) y esperanza firme y caridad ardiente para con Dios y el prójimo.